Recordarán que todo esto empezó con una jueza norteamericana metiendo presos a los directivos de la FIFA. Grondona, el eterno presidente de la AFA, zafó quizás porque Dios o Satanás lo convocaron unos meses antes y tuvo que ir a jugar a otro nivel.
La acción judicial yanki fue el inicio abierto de EEUU en la disputa por el control del fútbol internacional, un deporte que tiene eje en Europa y Sudamérica. EEUU a nivel de masas gira entre las temporadas de béisbol, básquet y fútbol americano (algo que inventaron ellos y solo juegan ellos). Centroamérica es más de béisbol. Los chinos son fuertes en el ping-pong.
Pero los rusos si juegan y le dan bola al fútbol, además de poder abastecer de petróleo y gas a Europa, como marchaba a través de los acuerdos con Alemania en épocas de Schröder y Merkel. Es más, el ex primer ministro pasó a ser presidente de Nordstream: la empresa que controla Rusia y a la que le volaron el gasoducto con cargas submarinas cuando empezó la Guerra de Ucrania.
Unos años antes de la Guerra de Ucrania también Rusia le ganó 2 a 0 a EEUU en fútbol: le «organizó» las votaciones de la FIFA para que saliera el Mundial de Moscú y luego el de Qatar. Cabe recordar que la federación de fútbol de cada país tiene 1 voto. O sea que es cuestión de arreglar con los africanos, con el visto bueno europeo (obviamente), y sale. A los yankis no les gustó nada. Y ahí es donde empezó a tallar la jueza yanki, que entró a meter preso a los directivos, como para «organizar» distinto las cosas.
Después Messi dejó de jugar en Europa y pasó al equipo del Mascanosa (líder de los gusanos anticastristas de Miami). Y recordarán que la selección ganó el mundial y dispuso no ir a la Casa Rosada, desconociendo al gobierno argentino. Bueno así, de a poquito, los yankis pasaron a pisar fuerte en el fútbol internacional en acuerdo con Europa: como en la Guerra de Ucrania.
Por todo esto no le cayó bien a Trump que Milei no fuera al sorteo en el que, como presidente del país Campeón del Mundo, se sentaría al lado de Trump. Milei realmente «no la vio». Los yankis están coronando una operación de años y el psicópata pone por delante el conflicto con Chiqui Tapia. Que está bien, es yerno de Moyano, pero va a estar con Scaloni en el sorteo de EEUU. Tan mal le cayó a Trump que Milei no fuera, que le dijo a Bessent que suspendiera el viaje a Argentina, en medio de que Caputo sale a seguir endeudándose sin haber bajado a dónde soñaba el Riesgo País.
El próximo Mundial no se jugará solo en EEUU sino también en México y Canadá, porque hay que compartir el negocio con los países que realmente tienen masas futboleras. ¡Pero Budweiser está contenta!
Luis
Publicación original: https://liberacionpopular.org/eeuu-y-una-operacion-mundial/



